Monday, February 09, 2009

LOS DIOSES DE LOS ATEOS

(Una versión distinta a la anterior. Está extendida y no está planteada como discurso)


¿Dios ha muerto?

Las palabras del filósofo alemán Friedrich Nietzsche en su Así habló Zaratustra fueron claras: “Dios ha muerto”. Y si no hay más Dios, entonces una nueva generación de hombres, los superhombres, ocuparán su lugar como creadores de valores. Serán la encarnación del vitalismo y la fuerza, “Goethe y Napoleón en una sola persona”. Las escandalosas palabras del filósofo irracionalista pasaron a formar parte de una nueva biblia: la Biblia Atea.

El sustento teórico del ateísmo es inconmensurable: autores como Stirner, Proudhon, Bakunin, Marx, Feuerbach, Freud, Comte, Levy son unos de los incontables ejemplos de pensadores que han combatido la idea de un Dios Todopoderoso que rige a los hombres desde lo alto. Frases de estos célebres autores, como “la religión es el opio del pueblo” o “existe Auschwitz, no existe Dios”, se han convertido en los gritos de combate del ateísmo.

Pero ¿Cuál es el espíritu de una creencia que afirma la inexistencia de la divinidad, que niega toda dimensión extraterrenal?


Mientras haya hombres habrá dioses


¿Qué se está presenciando con el fortalecimiento cada vez mayor del ateísmo en todo el mundo? Muchos plantean que se trata de la crisis del Posmodernismo: los metarrelatos han muerto, ya no hay búsqueda por alcanzar la Verdad. Pero es algo más. No se trata de la muerte de la Verdad, se trata del nacimiento de una nueva. El nacimiento de nuevos dioses, de un nuevo panteón.

Cambian los símbolos, cambian las leyes y cambian las biblias, pero la esencia misma de la divinidad sigue en pie, intacta, sacudiéndonos la verga en la cara. La “muerte de Dios” que proclamó Nietzsche es tan solo el fin de una verdad de antaño, como es a su vez el anuncio del nacimiento de una nueva.

Muchos ateos, sobre todo aquellos que como único sustento tienen el resentimiento, creen ser libres de todo yugo. Pero, como dijo Wolfgang Von Goethe: “Nadie está tan desesperadamente esclavizado como aquel que cree falsamente que es libre”.

¿Creen que son libres porque no tienen la obligación de mantener un voto de castidad? ¿Creen que son libres porque no rezan a Dios por la noches, o porque no temen que su alma se queme en las profundidades del Infierno? ¿Creen acaso las mujeres de hoy que son libres por no tener que envolverse en telas negras o ser quemadas junto con el cuerpo de sus maridos? ¿Creen que han roto todas las cadenas?

Todo lo contrario a la famosa frase de Sartre: “el ser humano está condenado a ser libre”. Los hombres nacemos y morimos con cadenas.

El ateísmo, que parece jactarse de su supuesto libre albedrío, no es otra cosa que la devoción al vacío divinizado ¡Eso mismo! ¡Tal como se oye! ¡También se cree en la nada! ¡Como se cree en Marduk o en Ahura Mazda!

En realidad, estos hombres que han visto en la creencia en Dios un juego para niños o un mero método de dominio de los tiranos no difieren de aquellos primeros cristianos que con repugnancia contemplaron a las culturas paganas, ni tampoco de los antiguos hijos de Yavhé, que, con sus sagradas escrituras, hicieron de los dioses mundanos abominables demonios.

A lo largo de la historia, los hombres han concebido múltiples dimensiones habitadas por dioses, verdades, leyes y demás absolutos con un sinfín de nombres. Desde el animismo del hombre primitivo hasta el “no-Dios” de los ateos. Y estos últimos, por más de creerse tan “vitales” y “libres”, poseen, tal como los cristianos, los judíos, los mahometanos, los hindúes y muchos más, su propia dimensión de absolutos ¡Igualmente sagrada para ellos como lo es la suya para un jainista o un sijista!


Las verdades ateas

En Europa comenzó a verse en ciertos buses unos carteles que decían: “Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta la vida”. Esa es su Verdad. Esas son sus normas: la negación de todo lo anterior y la exaltación de su culto a la “vida” ¡Cuánta superación! ¡Emplean el mismo recurso que desde hace milenios se ha venido utilizando: sustentar una verdad con la negación de otra! ¿Acaso un Inocencio III o un Hitler –por decir ejemplos históricamente condenados- no sustentaron sus “grandes” hazañas con el odio y la persecución a lo que consideraban contrario a su doctrina?

Verdaderamente no estoy exagerando: durante la Guerra Civil Española, un grupo de anarquistas radicales, los Incontrolados, llegaron a quemar montones de iglesias y asesinar a unos siete mil religiosos. De eso estoy hablando, de ese aferramiento ciego. Aferramiento al grupo y a la ley del grupo. Dígame alguien la diferencia sustancial entre estos anarquistas y aquellos soldados que hace ya siglos se apoderaron de Jerusalén en nombre de la Cruz y pasaron por cuchillo a toda la población.

Y aquellos que creen en la Biblia Roja ¿Nunca oyeron hablar de la Operación Keelhaul, que significó el asesinato de miles de refugiados de origen soviético, o la Masacre de Kathyn, donde también fueron miles las víctimas, sólo que esta vez prisioneros polacos? ¡Cuánta sangre se puede estar dispuesto a derramar en nombre de una biblia, sea del color que sea!

¿Creen acaso los ateos que con su divinización del vacío extraterrenal han logrado superar la naturaleza misma del hombre -aquella que escribe biblias, funda doctrinas, eleva banderas y fusila desertores-?

Nos queda esperar que construyan sus propios templos de adoración a su “no-Dios” y declaren una cruzada contra el cristianismo en nombre de la “nada”.


Hijos del miedo


Hombres han matado y muerto por Dios. Hombres han matado y muerto por Libertad. Hombres han matado y muerto por Orden. Hombres han matado y muerto por su Nación. Hombres han matado y muerto por Igualdad. Hombres han muerto y matado por Justicia. Hombres han matado y muerto por símbolos, por palabras, por banderas, por colores, por esto y por aquello, porque esto es bueno y porque esto es malo, porque esto es verdadero y porque esto es falso, porque esto falta o porque de esto hay mucho, porque, porque….

Somos hijos del miedo. Toda construcción de la que nos vanagloriamos -desde los principios éticos hasta el vibrador con lucecitas-, es hija del miedo. Esta caverna de concreto que llamamos mundo civilizado, con su infinidad de dioses, leyes y verdades, con sus múltiples banderas, símbolos, himnos y biblias, es hija del miedo.

Pero no hay que culparnos. Somos todos hombres. Así funcionamos. Somos tan débiles, tan atemorizados ante nuestra imperfección y finitud, tan frágiles ¡Arrojados a la tierra como mierda! ¡Desnudos frente al invierno feroz¡ Y, como es de imaginar, necesitamos una manta, una manta para acurrucarnos, una manta que calme nuestro frío, una manta que nos proteja para siempre: la manta indiscutible, la manta absoluta, la manta de la verdad, la manta de las mantas ¡La única! ¡La verdadera! ¡A blanket to kill and die for!

3 comentarios:

no hay sitio said...

barbie es... DIOS!!

y una puta sovietica tambien..

gracias por su comentario amigo, marker era un zarpado, lastima que aun no termino de traducir ese corto =(, bien, que tengas un espectacular viernes!

J.M. Al-Anis said...

que mal ninio... que irresponsable...
¿por que no PREVIENE, al menos, a sus fans de que tales delirios de brillantina son parte de los efectos primarios de oir "barbie girl" de aqua?

TENGAN CUIDADO :S
PORQUE LO QUE BUSCA ESE VIRUS ES TRANSMITIRSE DE PERSONAS EN PERSONAS MEDIANTE LA INSISTEEEEEEEEENCIA

besitos mi ninio enfermo :(

Matue said...

[Let's do the time warp again!!!]

Uy, perdón, estaba escuchando la música de Rocky Horror Picture Show mientras leía.

Quería acercarte la gloría de 2 hermosos palíndromos, que iluminan con su hermético sentido:

Salta lenin el atlaS

Olaf el abad, a lola, dabale falO

[I'm just a sweet transvestie, from transexual Transilvania!!!!!]